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El
espiritu del tango
Poemas de argentinos en el exterior
Carta abierta a la patria
Hechizos de la luna sobre la Patagonia
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El
espíritu del tango
Leonardo Fandango
"Por
lo común suelo regresar al pasado para hablar sobre el tango. En
este momento, con mis sentimientos de inmigrante no me es
necesario, ya que en mi presente me encuentro en verdadera
interrelación con la energía que diera a luz ese movimiento
cultural que se llama tango.
Cuando llegué a Inglaterra, en el año 2001, con mis sueños de
vida nueva, de un futuro mejor y en búsqueda de un nuevo amor,
encontré (así como los antiguos inmigrantes Europeos de comienzo
de siglo) un mundo nuevo por descubrir y, como ellos, tuve la
necesidad de comunicarme con los habitantes locales, con sus
sentimientos y necesidades. Así fue como me encontré en el gueto
de sus frustraciones y sus realizaciones. Así pude comprender a
través de la imagen de sus costumbres y de sus cuerpos en
movimiento su idiosincrasia y su cultura. Hoy, como en aquel
tiempo en que los hombres inmigraban a otro país escapando de la
guerra, puedo ver como cada día de milonga, los hombres de este
lejano país emigran escapando de una sociedad consumista y de una
cultura decadente, en búsqueda de una experiencia con su camino
interior, con la esperanza de hallar nuevamente energía de
transformación.
Muchos de mis alumnos suelen
preguntarme: .¿Qué es tango? O ¿Cuál es el verdadero espíritu
que existe en esta danza tan maravillosa? Y siempre trato de
contestar con frases breves, combinando palabras con sentimiento,
como si fueran invocaciones mágicas que no les hagan perder el
interés por descubrirlo por sí mismos.
Para mí el tango tiene millones de
formas y ninguna..., y siempre existe otra por descubrir. Para mi
tango es lo que el ave” fénix” es para los chinos, es un arte, y
lo digo bien claro, un arte popular; donde no son importantes ni
las especulaciones ni las acrobacias, ni el ansia por demostrar lo
maravilloso o superiores que somos sino la interrelación con los
otros y con el propio camino interior.
En estos días, con estilo de
campeonato, el falso tango avanza como un monstruo aparentemente
poderoso. Y hasta hay gente que lo confunde con otras danzas (la
clásica, la contemporánea) con un bool de arte marcial o con
caricaturas arquetípicas que intentan aparentar ser reales. O en
el peor de los casos un descubrimiento científico de quien
consiguió a través de éste la salud eterna, corregir la postura y
la fabulosa realización de millones de dólares.
Para mí, el espíritu que logró crear
una danza tan maravillosa con su poesía y su música
no fue el de las estrellas de papel pintado, sino el ansia eterna
del hombre por hallar su centro con el uno mismo y la comunicación
con el todo.
No importa cuantas modas vengan o cuantas transformaciones sufra.
El verdadero tango surgirá, y seguirá siendo, un arte popular y
verdadero donde no importa cuan complejas sean mis formas o lo
alto que pueda levantar mis piernas o lo elevado que puede estar
mi ego al explicar una complicada figura.
El verdadero tango surgirá de una maravillosa poesía que un hombre
desesperado y desesperanzado escriba para su esperanza interior,
Surgirá del abrazo contenedor de la persona a quien amamos o del
maravilloso fluir de la lluvia con su música de gotas sobre los
techos,
El tango surgirá no de la seguridad de un gimnasio sino de la
aventura fabulosa del hombre por encontrar el idioma que lo
comunique con el espíritu del todo.
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Hechizos de la luna sobre la
Patagonia
Oscar Aprea,
Neuquén
Entre los profundos
contrastes de sus edificios aterrazados, sus fuentes de cristal y
las llagas de sus entrañas, se perfila una luz virtuosamente
patagónica.
La luz, esa inconfundible y misteriosa sensación del contraste
permanente parece redes cubrirse en la tierra que alguna vez se
definió como maldita.
No hablo de esa luz solar, diurna, inclemente del verano. Tampoco
de aquella luz que, en las tardes plenas, se desparrama por sobre
las ciudades de esta Patagonia como una mezcla extravagante de
perfumes y colores tenues, dejando un territorio propicio para la
contemplación o para el amor.
Hablo sí, de esas enormes lunas patagónicas que aparecen como
sortilegios en el horizonte. Esas lunas maravillosas, únicas, que
bañan las profundas y enigmáticas hendiduras de sus terrazas y
cañadones; lunas que parecen agigantarse para poder brindarse a la
ex tensión inagotable de costas y accidentes, mesetas y valles,
que desde lo inconmensurable tributan a su luz, extraña y
poderosa.
Ese dulce y misterioso desafío de la creación que surge cuando
dibuja y agiganta los con tornos de la costa marina en Puerto
Madryn, en las grutas cercanas a San Antonio y Comodoro o sobre
los bordes de los zigzagueantes cursos de agua andinos.
Misterio e imaginación, sobrevolando las extrañas formaciones
urbanas que aparecen tímidamente desde las heladas aguas del
Beagle hasta las proximidades del Río Colorado; atravesando los
pequeños poblados que se suceden como pequeñas estrellas en el
firmamento.
Misterio e imaginación, cuando los altos edificios con enormes
ojos del Valle de los Altares son iluminados por la luna
patagónica; misterio y fascinación cuando destellan los reflejos
lunares confundidos sobre las aguas del golfo nuevo con los
potentes reflectores de los nocturnos barcos pesqueros.
Misterio, profundo misterio envuelto en las brumas de la gran ría
Deseado o en el horizonte que se descubre tras el telón andino en
las largas travesías patagónicas.
El rito de la luz lunar devorando los senderos perdidos entre
terrazas y cañadones; la mágica y extravagante luz que aparece y
desaparece entre las alamedas de los valles y los bosques, y entre
las incipientes torres que la veneran desde sus aproximaciones
urbanas.
Desde la multiplicación entrevista o soñada sobre los espejos de
agua o cayendo despaciosamente en los amaneceres, esta misteriosa
luna parece hechizar los sueños y las andanzas de las ciudades
patagónicas, regalando con su misteriosa presencia un poco de luz
y poesía.
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POEMAS DE ARGENTINOS EN EL EXTERIOR
"Un
país en llamas,
un país quemado!
Un país de luto.
Un país encendido,
un país revivido...
un país de cera.
Un país torturado!
Un país lejano, lejano...
Liliana Lopez,
Londres
Una partícula
de agua convertida en nieve
flotando en el viento, tiene esencia de recuerdos de tangos,
auque nunca allá nevado en Buenos Aires
Su esencia es pentagonal como el llanto de los inmigrantes
mixturados con el dos por cuatro
por que la naturaleza de la nieve no es redonda,
es lineal como los viajes en barcos
y como los pasos atrás o hacia adelante
o las pisadas en ochos;
nieva en Londres y el viento trae recuerdos y alucinaciones
de un tango invisible que solo algunos ven y escuchan...
Leonardo Acosta,
Londres
Poema
a Tooting Bec
Trepándome
por las tejas
junto con el viento llego
y mi voz es un aire fresco.
Llego y no soy yo,
llego desesperado como la lluvia
que le dice a la calle que ha llegado el día.
Llego y mi voz vibra en un ridículo
gemido
de llanto
que nadie entiende.
Aquí todos han perdido mi futuro
(por comprar con agonía de supermarket
algo que hace mucho comenzó a alejarlos
de mí)
Sólo el golpe
de las puertas
y los cielos celosos
me recuerdan.
Llego y sé muy bien que no soy yo
por que mis manos son de ellos,
y mis pies,
y mi corazón de ellos,
pero llego y rompo tus cadenas
princesa de Londres
rompo tus cadenas negras
y no te das cuenta.
Leonardo
Acosta, Londres
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Esta tierra sobre
los ojos, este paño pegajoso, negro de estrellas impasibles, esta
noche continua, esta distancia.
Te quiero país, tirado abajo del mar, pez panza arriba, pobre
sombra de país, lleno de vientos, de monumentos y esperpentos, de
orgullo sin objeto, sujeto para asaltos, estúpido curdela
inofensivo puteando y sacudiendo banderitas, repartiendo
escarapelas en la lluvia, salpicando de babas y estupor canchas de
fútbol y ring sides. Pobres negros.
Te estás quemando a fuego lento y donde el fuego, donde el que
come los asados y tira los huesos, malandras, cajetillas, señores
y cafishios, diputados, tilingas de apellido compuesto, gordas
tejiendo a dos agujas, maestras normales, curas, escribanos,
centroforwards livianos, Fangio solo, tenientes primeros,
coroneles, generales, marinos, sanidad, carnavales, obispos,
bagualas, chamamés, malambos, mambos, tangos, secretarías,
subsecretarías, jefes, contrajefes, truco, contraflor al resto. y
qué carajo si la casita era un sueño, si lo mataron en pelea, si
usted lo ve, lo prueba, y se lo lleva, liquidación forzosa, se
remata hasta lo último. Te quiero país tirado a la vereda, caja de
fósforos vacía.
Te quiero, tacho de basura que se llevan sobre una cureña envuelto
en una bandera que nos legó Belgrano, mientras las viejas lloran
en el velorio, y anda el mate con su verde consuelo, lotería de
pobre. En cada piso hay alguien que nació haciendo discursos para
algún otro que nació para escucharlos y pelarse las manos. pobres
negros que juntan las ganas de ser blancos.
Pobres blancos que viven en un carnaval de negros. Qué quiniela,
hermanito, en Boedo, en la Boca, en las chapas de zinc donde el
río se frota, en la Plaza de Mayo, donde ronda la muerte trajeada
de mentira.
Te quiero, país desnudo que sueña con un smoking, vicecampeón del
mundo en cualquier cosa, en lo que salga: tercera posición,
energía nuclear, justicialismo, vacas, tango, coraje, puño, viveza
y elegancia. Tan triste en lo lo más hondo del grito, tan golpeado
en lo mejor de la garufa, tan garifo a la hora de la autopsia.
Pero te quiero, país de barro y otros te quieren, y algo saldrá de
este sentir.
Hoy es distancia, fuga, no te metas, quévachaché, dale que va,
paciencia. La tierra, entre los dedos, la basura en los ojos, ser
argentino es estar triste, ser argentino es estar lejos, y no
decir mañana porque ya basta con ser flojo ahora. Tapándome la
cara, me acuerdo de una estrella en pleno campo, me acuerdo de un
amanecer de Puna, de Tilcara de tarde, de Paraná fragante, de
Tupungato arisca, de un vuelo de flamencos quemando un horizonte
de bañados.
Te quiero país,
pañuelo sucio, con tus calles cubiertas de carteles peronistas, te
quiero sin esperanzas y sin perdón, sin vuelta y sin derecho, nada
más que de lejos y amargado. Y de noche.
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"Como sapo de
otro pozo" dicho popular- Y no hay dudas que este nuevo proceso
requerirá de todos nuestros esfuerzos para no flaquear en nuestra empresa,
para no extrañar más de lo necesario, y para no sentirnos "afuera". Algo
nuevo esta por comenzar..."
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SAPO
de oTro poZo
cOMO
SER EXTRANJERO (y ArgenTino) Y no morir en el intento...
Copyright 2002- 2006 Sapo de otro Pozo- Silvia Demetilla
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